Iwata no Michi: Un sendero que queremos y debemos recorrer todos juntos

Cuando hablamos de Satoru Iwata, no hablamos solo del CEO de Nintendo. Hablamos de un programador que nunca dejó de serlo, aunque los trajes y las reuniones lo intentasen empujar a otra parte. De un hombre que no tuvo miedo de bajar al barro, de arremangarse en mitad de una crisis, de sentarse al lado de su equipo y decir: “Esto lo arreglamos juntos”.

En un momento donde otros habrían culpado al departamento de marketing o despedido a medio estudio, Iwata se quitaba la corbata, se acomodaba las gafas con una sonrisa y se ponía a picar código como un becario en su primer día. Porque para él, liderar no era mandar. Era estar. Ser útil. Dar ejemplo.

Recortó su propio sueldo en más de un 50% cuando las cosas no fueron bien, para que ningún trabajador tuviera que perder su empleo. Porque entendía que la creatividad no florece bajo la amenaza, sino bajo el cuidado. Y porque sabía que una empresa, por muy grande que sea, no vale nada si no protege a las personas que la hacen posible.

Hoy, más que nunca, necesitamos volver a ese espíritu.

La industria del videojuego está llena de talento, de ideas increíbles, de pasión. Pero también está enferma de codicia. Inflamos precios para contentar a directivos que jamás han encendido una consola. Exprimimos a los estudios hasta dejarlos vacíos, porque algún inversor quiere su tercera casa frente al mar.

Se ha olvidado que esto no va de yates ni de trajes caros. Va de arte. De contar historias. De crear mundos. De hacer reír, llorar, pensar y conectar. Y eso solo se consigue cuando respetamos a todas las personas que forman esta cadena: desde el programador junior hasta quien imprime las portadas, desde el que dobla las voces hasta el repartidor que lleva la caja a la tienda de tu barrio, esa que sigue teniendo tu juego favorito en la estantería, esperando a que pases a por él.

Porque sí, esto es una industria. Pero es una industria de personas.

Por eso nace este proyecto: Iwata no Michi, el Camino de Iwata. Un faro, no una norma. Un código ético, no una ley. Una guía escrita desde abajo, para que todos —desde el estudio más pequeño hasta la gran corporación— puedan mirarse en un mismo espejo y preguntarse: “¿Estamos haciendo las cosas bien?”

Queremos reglas más justas, no mercados cerrados. Queremos que el respeto sea la base, no el marketing. Y queremos que, como ya pasó en el Reino de León allá por el siglo XII, donde por primera vez se reconoció en cortes el valor de dar voz a todos los estamentos, este camino lo construyamos juntos. Porque aquí, todos valemos igual.

No importa el capital. Importa el compromiso.

Y estos son los principios del Iwata no Michi. No son mandamientos. Son un recordatorio de que se puede hacer de otra forma. Que se debe. Y que juntos, podemos.

¿Cómo se camina por el Iwata no Michi?

Hablar de principios está bien. Pero vivirlos es otra cosa. Porque cualquiera puede decir que apoya la creatividad, la humanidad o el trabajo en equipo. Lo difícil es demostrarlo cuando llegan los retrasos, las malas ventas o las decisiones incómodas.

El Iwata no Michi no es un camino fácil, pero sí es un camino claro. No exige perfección, exige coherencia. No espera héroes, espera humanidad. No pide que lo hagas todo, pero sí que lo intentes todo lo que puedas.

Por eso hemos recopilado estos diez pasos. No son normas inquebrantables. Son faros. Puntos de referencia. Indicaciones que te ayudan a saber si estás yendo por el buen sendero o si, tal vez, toca parar, mirar atrás y reconectar con lo que importa.

Cada paso está inspirado en la filosofía de Satoru Iwata, en su forma de trabajar, de tratar a los demás, de tomar decisiones y de entender el lugar que ocupa el videojuego en nuestras vidas.

Estos pasos no están pensados para imponer, sino para invitar. No para marcar un camino único, sino para recordarnos que hay otra forma de hacer las cosas: más humana, más sostenible, más justa.

Ahora sí. Es momento de presentar los diez pasos del Iwata no Michi.
No para que los memorices, sino para que los vivas.
A tu manera. Desde donde estés. Con lo que tengas.

Paso 1. 🎮  El jugador está en el centro

Diseñamos, creamos y decidimos pensando primero en la experiencia del jugador. Su sonrisa es nuestra métrica más valiosa.

Paso 2. 🤝  Tratamos con respeto a todos

Compañeros, colaboradores, clientes o jugadores: cada persona importa. No hay éxito sin humanidad.

Paso 3. 🧠 La innovación es el camino, no el destino

No seguimos la industria: la reinventamos. Jugamos con nuevas ideas, no solo con mejores gráficos.

Paso 4. ❤️ Somos jugadores de corazón

No olvidamos por qué empezamos: amamos jugar. Y queremos contagiar esa pasión con cada proyecto.

Paso 5. 🧩 La tecnología está al servicio de la diversión

No perseguimos la potencia por sí misma. Creamos tecnología que invite a todos a jugar, sin barreras.

Paso 6. 🧍‍♂️ Lideramos con humildad y ejemplo

El liderazgo no se impone, se gana. Escuchamos, compartimos, y asumimos nuestra parte.

Paso 7. 🗣️ Comunicamos con claridad y cercanía

Somos transparentes. Preferimos hablar con voz propia antes que escondernos tras cifras o discursos vacíos.

Paso 8. 🌍 Queremos llegar a todos, no solo a los de siempre

Creemos en videojuegos inclusivos y accesibles. Diseñados para pequeños y mayores, para expertos y nuevos jugadores, con precios democratizados que los convierten en una experiencia al alcance de todos, uniendo a las personas más allá de cualquier diferencia.

Paso 9. 🛠️ Nunca dejamos de aprender ni de jugar

La curiosidad nos guía. La mejora continua es parte del juego. Siempre hay algo nuevo que descubrir.

Paso 10.  Creamos cosas con alma

No desarrollamos productos: damos vida a experiencias. Creemos que los videojuegos pueden emocionar, conectar y perdurar.

¿Y cómo se recorre este camino juntos?

Tras leer los diez pasos del Iwata no Michi, la pregunta lógica es:
¿Cómo se pone esto en práctica? ¿Cómo se reconoce a quienes de verdad caminan este sendero?

Desde The Gamer Dad’s Tribune queremos aportar una propuesta, unas primeras pinceladas sobre cómo podría funcionar el reconocimiento a quienes se alineen con esta filosofía. Pero no es una decisión cerrada, ni unilateral. Al contrario. Si algo queremos dejar claro es que este proyecto nace desde la comunidad y para la comunidad. Y por tanto, debe crecer, definirse y perfeccionarse entre todos.

No se trata de crear un sello elitista o inaccesible. Se trata de construir una brújula moral para la industria, algo que permita reconocer el esfuerzo auténtico por hacer las cosas bien. Desde el estudio más modesto hasta la gran distribuidora, todos tienen sitio aquí si comparten estos valores.

Proponemos un proceso de otorgamiento participativo, transparente, en el que los propios jugadores, empleados y miembros de la industria puedan recomendar, apoyar o incluso cuestionar la adhesión al camino.
Pero todo esto debe construirse en comunidad.
Porque este camino no se anda en solitario. Se recorre en compañía.

Nosotros solo queremos dar el primer paso.
Abrir la puerta. Señalar la dirección.
Pero la verdadera forma, los matices, las herramientas… todo eso os pertenece a todos vosotros.

Si crees en lo que aquí se propone, ayúdanos a moldearlo.
Si trabajas en la industria, cuéntanos cómo lo vives.
Si eres jugador, ayúdanos a vigilar que no se desvíe del rumbo.
Y si simplemente crees que puede hacerse mejor… bienvenido. Estás en casa.

Porque ese es el verdadero sentido del Iwata no Michino trazar un camino perfecto, sino comprometernos todos a andar en la misma dirección.

MANUAL DE INSTRUCCIONES PARA IWATA no MICHI (si, ese librillo que venía antes tan hermoso y con tanto arte)

El objetivo o el estandarte: Sello de Iwata no Michi

Cualquier empresa, estudio, distribuidor, tienda, medio o comunidad que porte este símbolo, se compromete a honrar este legado.

Proceso de entrega del Sello Iwata no Michi

“En el Camino de Iwata, todos los jugadores tienen la misma voz.”

¿Y qué representa este sello?

El Sello Iwata no Michi no es un premio ni una medalla de marketing. Es un compromiso moral y colectivo. Refleja que una organización actúa bajo los valores que guiaron a Satoru Iwata: respeto, pasión, honestidad, humildad e innovación humana.

Pero, ¿cómo se otorga?

La entrega del sello se basa en un proceso de votación libre, igualitaria y comunitaria.

Porque en el Iwata no Michi, todos somos iguales, independientemente del puesto, del sueldo o del tiempo que llevamos en el proyecto.

 

🔹 Fase 1: Candidatura

  • Una empresa, estudio o comunidad puede presentar su candidatura voluntariamente o ser propuesta por al menos 5 personas del entorno vinculado (empleados, colaboradores, jugadores, etc.).
  • Deben presentar públicamente una declaración de intención, explicando por qué consideran que honran los valores del Iwata no Michi.

 

🔹 Fase 2: Votación comunitaria

  • Se abre una votación abierta entre:
    • Todos los empleados
    • Colaboradores frecuentes
    • Comunidad activa que haya interactuado con el proyecto (jugadores, testers, moderadores, etc.)
  • Cada persona responde anónimamente a:
    “¿Crees que esta organización vive y trabaja de acuerdo con los principios del Iwata no Michi?”
  • Todos los votos tienen el mismo valor, sin distinción de jerarquía ni rol.
    ➤ Los ceros en tu nómina no te dan más peso en el Camino de Iwata.
  • La votación es anónima y protegida legalmente (cumpliendo con GDPR).

 

🔹 Fase 3: Validación

  • Se requiere una aprobación de al menos el 80% de votos afirmativos.
  • Si se obtiene entre un 70% y un 79%, puede solicitarse una segunda ronda de revisión, tras abordar sugerencias y compromisos pendientes.

 

Duración y retirada del sello

  • El Sello Iwata no Michi tiene una validez de 5 años.
  • Puede renovarse mediante un nuevo proceso de votación al terminar ese período.

 

Retirada inmediata

“Quien se desvía del camino, pierde el sello.”

  • Si se detecta un incumplimiento grave de los principios del Iwata no Michi, el sello puede ser retirado de forma inmediata.
  • Esta retirada se aplicará si:
    • Hay pruebas verificadas o una denuncia con respaldo mayoritario.
    • Se confirma que la organización ha actuado en contra del espíritu del camino.

 

Penalización por retirada

  • La retirada del sello conlleva una sanción de 2 años sin poder postularse de nuevo.
  • Para volver a optar, la organización deberá presentar públicamente una resolución documentada del conflicto que causó la retirada.

 

Transparencia y comunidad

  • Los resultados de votaciones se publican de forma agregada y anónima (porcentaje, número de votos).
  • Las organizaciones acreditadas figuran en una Lista Oficial de Guardianes del Iwata no Michi, con fecha de entrada y próxima revisión.

“En el Camino de Iwata, no hay cargos, solo personas. No hay productos, solo experiencias. No hay metas, solo juego compartido.»

Este es solo el principio

El Iwata no Michi nace como respuesta.
Una respuesta al despropósito que estamos viviendo.
A los cierres de estudios que merecían crecer.
A los despidos masivos que tratan a las personas como números.
A la destrucción de legados que marcaron generaciones.
A la prostitución de marcas y sellos que antes significaban algo, y que hoy se usan como carnaza de inversores sin rostro.

Nace de la tristeza. Pero también de la esperanza.
Porque seguimos creyendo que se puede hacer mejor.
Y sobre todo, nace de una convicción: no somos solo espectadores de esta industria… somos parte de ella.

Tú que juegas, tú que desarrollas, tú que imprimes, distribuyes, enseñas, reseñas o simplemente compartes tu pasión: tú formas parte de esta comunidad. Y por tanto, de esta industria.
Y juntos, podemos hacer que el Iwata no Michi sea más que una idea. Que se convierta en un faro. En una guía. En una forma diferente de hacer las cosas.

Si te gusta esta propuesta, apóyala.
Si te parece útil, compártela, coméntala, mejórala.
Y si crees en ella… síguela.

Porque el camino no está escrito. Pero ya lo hemos empezado a andar.
Y ojalá lo recorramos juntos.

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